Como nos influye el Neuromarketing

Los especialistas del Neuromarketing han conseguido probar el hecho de que el noventa y cinco por ciento de las decisiones que toman los usuarios se generan de una forma inconsciente e irracional y en solo 2,5 segundos. Además de esto, en la mayor parte de ocasiones, ni tan siquiera percibimos que factores o aspectos nos están influyendo para condicionar estas resoluciones.
En nuestros día a día la presencia masiva de publicidad es algo absolutamente normal. Las personas somos bombardeadas por propaganda de muchas formas y en muchos instantes siendo esta poco a poco más intrusiva y en ocasiones poco sutil.

Muchos no comprenden la importancia que tiene el entender al consumidor y sobre todo, a potenciales usuarios. Y este es el enorme inconveniente del consumo en España. Hay que saber que piensan, que es lo que desean tomar, como les agradaría que le presenten el producto, el coste que están dispuestos a abonar o bien que canales son los más esenciales para su venta.
Esto se examina para procurar pronosticar el comportamiento y resoluciones finales de los usuarios y esto se aplica al marketing tradicional, para:
1. Progresar el diseño de producto o bien servicio.
2. Los costes.
3. El branding.
4. Posicionamiento.
5. Targeting.
6. Canales de venta etc

Verdaderamente, mediante las técnicas de Neuromarketing, comercios y marcas usan su conocimiento para arrancar la maquinaria de ventas capaz de jugar con nuestros sentidos. Desde las percepciones visuales mediante la decoración, la iluminación o bien la música ambiental que llega a nuestros oídos, hasta exactamente el mismo sentido del olfato estimulado con olores y olores especiales que pueden conseguir algo tan fácil como abrir nuestro apetito mientras que compramos.

Por poner un ejemplo, en el caso de los carritos de la compra, muchos pensaréis ¡Siempre y en todo momento las ruedas, están rotas! No, esto lo hacen a propósito, por el hecho de que lo que hace el carro es que gire siempre y en todo momento cara a las estanterías con el fin de que nos fijemos más en los productos que venden y con lo que no vayamos por los corredores directos a lo que buscamos. Además, los comestibles de primera necesidad están puestos al final del establecimiento y lo más lejos posible de la entrada ya que cuanto más recorrido hagas con el carrito de la compra, más posibilidades hay de que compres más de lo que tenías pensado antes de entrar en el supermercado.