Trastornos en la alimentación de los adolescentes

El contacto materno con la lactancia supone el primer vínculo que relaciona el pequeño con el alimento en un ambiente social y agradable que seguirá desarrollándose a lo largo del resto de las etapas de su vida.

Todas y cada una de las etapas desde la consciencia modulan la imagen que nos hacemos de los alimentos y su contexto como el hilo conductor de celebraciones, situación social y económica, cultural, educacional etc. Relacionando diferentes capítulos de nuestra vida con la alimentación que los ha rodeado, e incluso con el control que hemos conseguido tener sobre ella.
Un trastorno en la nutrición es una enfermedad ocasionada por la ansiedad y por una preocupación excesiva por el peso anatómico y el aspecto físico, relacionada con la perturbación de los hábitos alimentarios comunes.
Al unísono, la niñez y adolescencia son etapas vitales de fuertes cambios físicos y también inestabilidad psicológica y sensible, capaces de vulnerar las conductas acercándolas a un rechazo de la práctica de comer por una reivindicación inconexa con el medio que no se entiende.
Los tres trastornos alimentarios más frecuentes son el trastorno alimentario de atracones, la bulimia y la anorexia nervosa, que hoy en día están más presentes singularmente en las jóvenes. Los trastornos alimenticios se presentan más habitualmente en el sexo femenino, en una relación de 1 hombre por cada diez mujeres. Se da singularmente en la adolescencia, en tanto que esta es una etapa de mayor vulnerabilidad en frente de cambios anatómicos.

Estos son tan comunes en los E.U. que uno o bien dos de cada cien estudiantes lo sufren.
Los inconvenientes alimentarios que generalmente experimenta el adolescente son resultado de depresiones, hábitos perjudiciales de alimentación y por el hecho de apreciar las comidas de tendencia.

Con el tratamiento comprensivo conveniente, a muchos adolescentes se les puede asistir a suprimir estos síntomas o bien a supervisar estos desórdenes alimenticios. El psiquiatra de pequeños y adolescentes está entrenado para valorar, diagnosticar y entregar tratamiento para estos desórdenes psiquiátricos que precisan de un tratamiento en equipo; incluyendo la terapia individual, la terapia de familia, el trabajo con el médico primario, el trabajo con un nutricionista y los fármacos. Muchos adolescentes padecen de otros problemas; incluyendo la depresión, la ansiedad y el abuso de substancias. Es esencial reconocer estos síntomas para ofrecerles el tratamiento apropiado.