Trastornos de personalidad

Los trastornos de personalidad son un conjunto de afecciones en las que los individuos muestran patrones de pensamiento, percepción, sentimiento y comportamiento de larga duración que difieren de lo que la sociedad considera normal. Su forma de actuar y de meditar, y sus opiniones distorsionadas acerca del resto, pueden provocar un comportamiento extraño, pudiendo ser realmente molesto para otras personas. Estos individuos acostumbran a tener inconvenientes en diferentes áreas de la vida, incluyendo el funcionamiento social y laboral.
Se trata de un problema serio, crónico y bastante usual en las sociedades industrializadas que consiste esencialmente en enseñar comportamientos, motivaciones, conmuevas y pensamientos que son valorados como extraños por la cultura de pertenencia. Ocasionan inconvenientes relacionales y laborales a quienes los sufren y afectan gravemente asimismo y a sus familiares, sobre todo debido a la impotencia y a la incomprensión general.
Los pequeños son la población más frágil para los trastornos de la conducta y los inconvenientes psicológicos normalmente, puesto que no acostumbran a percibir que tienen un inconveniente y no procuran ayuda.
Por esta razón es preciso que los progenitores y educadores presten atención a los síntomas que puedan presentar, en lugar de etiquetarlos sencillamente con títulos como malo, travieso o bien desastre.

Tipos diferentes de trastornos de personalidad:

• Paranoia: Actitud patológica de falta de confianza y rencor. La persona considera que todo lo que pasa a su alrededor es para dañarle.
• Comportamiento esquizoide: Personas con dificultad para simpatizar con el resto. Se muestran excéntricas en su apariencia y en su comportamiento, con distorsiones cognitivas y perceptivas.
• Comportamiento antisocial: Se identifican por una actitud irresponsable, maligna y al otro lado de las reglas.
• Comportamiento histriónico: El sujeto procura centrar la atención sobre sí mismo y que todo gire en torno a él.
• Comportamiento obsesivo compulsivo: Personas titubeantes, aprensivas o bien detallistas en grado extremo cuya conducta está regida por la necesidad de orden, precisión y perfección.
• Narcisismo: Estas personas se sienten omnipotentes y actúan con soberbia y menosprecio cara el resto.
• Comportamiento evitativo: Sentimiento negativo de sí. El temor al rechazo hace que estas personas eviten el contacto con el resto.
• Dependencia: Se dejan llevar por otros para eludir la responsabilidad de decidir por sí solos.

Hoy en día, el mindfulness es una técnica renovadora que como término psicológico es la concentración de la atención y la conciencia, basado en el término de conciencia plena de la meditación budista. Se ha popularizado en Occidente por la parte de Jon Kabat-Zinn. Pese a encontrarse sus raíces en el budismo, el mindfulness se enseña desprovisto de cualquier componente o bien terminología oriental. Es una práctica moderna que implica prestar atención a nuestras experiencias, tanto positivas como negativas. No es un estado místico o bien espiritual. Está, por consiguiente, fuera de lo religioso.
El mindfulness es una práctica consistente en llevar la atención al instante presente y a tomar conciencia de las cosas de forma libre de juicio. Se identifica por la aceptación, sin juzgar si los pensamientos y las emociones son correctas o no.